domingo, 11 de agosto de 2013

Leshan y Emei

Una de nuestras visitas más esperadas era la de Leshan y la de Emei Shan.
En Leshan se encuentra la estatua esculpida en piedra de Buda más alta del mundo que mide unos 71 metros y frente a ella se encuentra el monte Emei. El monte es una de las cuatro montañas sagradas del budismo, tiene 3099 metros de altitud y en su cima se puede visitar a su protector "Samantabhadra".
Nosotros nos habiamos decidido combinar estos dos parajes que estan a unas 2 horas y media de Chengdu.
Por la mañana temprano cogimos el autobús local hasta Leshan y allí con ayuda de unas ciudadanas que hablaban un poquito de inglés conseguimos esquivar a los taxistas timadores y pillamos otro autobús local que por 2 Yuan (unos 30 centimos) nos llevó hasta la taquilla de entrada del Gran Budha. Una vez más la calor era aplastante y de sombra en sombra llegamos hasta lo más alto del Buda. Desde allí se aprecia muy bien la enorme esculptura, simplemente las orejas del Buda miden unos 7 metros.
Un monje llamado Haitong empezó la construcción en el siglo VII con la esperanza que el gran Buda calmara las aguas turbulentas que lo rodean y los barcos no naufragaran en sus aguas profundas. Muchos creen aún hoy que fué gracias a esta obra que realmente se calmaron sus aguas, pero la ciencia dice que es más probable que fueran los restos de roca resultantes de la construcción que se fueron despositando en el río.
Sea como fuere las vistas desde la cima no tienen precio y mereció la pena soportar el calor para ver una maravilla como esta!! Hay que decir que el Gran Buda se puede visitar también en barco, y estamos seguros que las vistas desde el río también tienen que ser espectaculares, entre otras cosas porque desde el río se ven otras esculpturas en las rocas que nosotros no llegamos a ver.



En Leshan nos encontramos a varia gente que como nosotros tenía en mente visitar tambien al día siguiente el monte Emei. Algunos turistas chinos nos informaron de los distintos accesos y nos aconsejaron de madrugar para ver el amanecer en la cima de la montaña. Por ese motivo decidimos que pasaríamos la noche en el pueblo Emei para así estar ya más cerca. A la salida del gran Buda estabamos dispuestos a coger un taxi, una chiquilla china muy amable que hablaba también inglés nos quiso hacer de interprete y nos dijo que nos pedian 50 yuan por persona. Por lo que nos habían dicho, nos parecía un precio razonable pero de repente fuimos testigos de una discusión que no llegamos a entender del todo. La chica nos explico que los taxistas estaban intentando timarnos y ahí fué cuando su padre le dijo que nos propusiera viajar con ellos ya que tenían los mismos planes que nosotros y ellos tenían ya un transporte organizado, de ese modo ella nos podría ayudar con el idioma.
Para el viaje nos compraron fruta y al llegar a Emei decidimos quedarnos en el mismo hotel que ellos para no tener que parar a buscar nosotros uno. Despues de dejar las maletas en la habitación fuimos todos juntos a cenar, nosotros pensamos que era una buena ocasión para poder probar algún plato típico ya que las cartas no estaban escritas en inglés ni tenian fotos.
Para agradecer su amabilidad les dijimos que los invitabamos nosotros a cenar, pero a la hora de pagar el padre insistió que nosotros eramos sus invitados y sus amigos y por eso no nos dió otra opción que aceptar. Durante la cena planeamos que al día siguiente pillaríamos juntos el primer autobús de las cinco de la mañana para subir al monte Emei. Los niños estaban muy cansados por eso decidimos retirarnos prontito a descansar, no pasaron ni diez minutos cuando nos soprendieron con una bandeja de frutas en nuestra habitación.
Su amabilidad no hacía más que empezar...al día siguiente nos mimaron con toda clase de detalles: a parte del desayuno que nos compraron se paraban en casi todos los puestecitos por el camino para comprarnos algo nuevo que probar. Por mucho que negaramos, siempre conseguían pillar cosas sin que nos dieramos cuenta para que no nos faltara de nada.
Pillamos en el pueblo un taxi que nos llevó hasta Leidongping, el punto de salida de un telesférico. También se puede subir desde ese punto unas 3-4 horas caminando, pero como llevabamos a Pablo a cuesta decidimos que subiriamos con el telesférico y bajaríamos andando.
La verdad es que fuimos afortunados porque fuimos de los primeros que subimos. Se respiraba un aire puro, fresco y tranquilo cuando vimos los primeros monos salvajes en el monte (macacos tibetanos). El cielo se despejaba con los primeros rayos de sol y la montaña parecía que llevara un manto de niebla puesto por encima. Arriba teníamos toda la claridad y si mirabas a las profundidades no veías más que la niebla intensa. De vez en cuando subía la niebla hasta lo más alto y se formaban unos paisajes que parecía que estuvieras viendo los jardines de Edén. Nuestro encuentro con "Samantabhadra" fué muy especial...los primeros rayos de sol lo iluminaban de tal manera que realmente impresionaba...era un telón de fondo muy místico. Estuvimos disfrutando un buen rato de los paisajes impresionantes desde la cima de Emei y despues de unas cuantas fotos y unos paseos por lo más alto de China comenzamos la bajada. La niebla nos proporcionaba ese fresquito que despues de tantos días de calor agradecíamos con cada paso que dabamos. Por el camino nos paramos a ver varios templos y despues de unas dos horas y media llegamos otra vez a Leidongping,
dónde cogimos un autobús con nuestros amigos hasta Emei Shan.
Allí querían aún invitarnos a comer pero nuestro viaje hasta Chengdu aún era largo y por eso decidimos despedirnos en ese momento de ellos con un regalito que les compramos por el camino. La verdad es que les cojímos bastante cariño, y las lagrimas de la madre nos hicieron pensar que ellos a nosotros también.
Estos dos días son sin duda los que más impresión nos han causado desde que estamos en China, ya que hemos vivido cosas que nos han llegado hasta el corazón y hemos grabado unas imagenes que no se pueden describir con palabras ya que son mucho más que solo imagenes...






Chengdu

Al llegar a Chengdu nos encontramos una vez más con una gran ciudad llena de bloques de cemento (edificios y edificios amontonados), pero cual fue nuestra sorpresa, cuando el taxista nos dejó en un barrio antiguo como los que se conocen de las típicas peliculas chinas. El hotel Wenjun Mansion Hotel tiene todo su encanto y esta en pleno centro. Por primera vez desde que estamos en china fuimos a parar a un hotel lleno de turistas "muggles" como llamamos nosotros a la gente occidental como nosotros.

Los primeros días decidimos tomarnoslos con más calma y reducir un pelín la marcha.
Visitamos el edificio más grande del mundo que ha sido inaugurado recientemente . Tiene una longitud de medio kilómetro y se dice que en él caberían unas 20 veces la opera de Sidney. Es impresionante, ya que en su interior han creado a parte de todas las tiendas comerciales, restaurantes y cines, una playa artificial y pista de patinaje. Bañadores en mano ivamos preparados para el primer chapuzón en una playa china, pero lamentablemente la playa aún no se había inaugurado. Aprovechando el aire climatizado del centro comercial decidímos quedarnos allí para probar el típico plato de Sichuan: "Hot pot"


Otro día lo dedicamos a pasearnos por el barrio artístico - otro barrio precioso de Chengdu.
En una calle encontramos un montón de puestecitos donde vendían toda clase de comidas - y en el más visitado nos paramos a picar algo y probar entre otras cosas el bambú relleno que esta exquisito. En nuestra misma mesa se sentó una madre con su hija, ellas comían una especie de raviolis, y a la que nos asomamos para ver la pinta, nos ofrecían los suyos para probarlos. Agradecidos le dijimos que no, ya que nosotros teníamos un montón de platos (estilo picoteo) y a los pocos minutos nos trajo la camarera un plato que le había pedido nuestra compañera de mesa: "los raviolis". Una vez más nos faltaban las palabras para agradecer esta amabilidad y con un sichié (gracias) expresamos nuestra gratitud.


Otra de las visitas en Chengdu fue al centro más grande de cría de pandas gigantes. Es un parque precioso dónde tienen a los osos - el pensar que hay gente que intentan cuidar y salvar a estas criaturas que estan extinguiendose es muy bonito. Pero por otra parte se nos encojía el corazón al ver algunos de los osos enjaulados en unos metros cuadrados llenos de sus heces. Hay que decir que no siempre estan enjaulados, tienen distintos parques grandes y muy bien cuidadados dónde los sacan durante el día. Nosotros pudímos ver varios en los parques - incluso a una mamá panda jugando con su hijo.
También pudímos observar como cuidaban a tres bebés en las incubadoras, que hacía apenas una semana que habían nacido. Esperamos que esta especie de osos tan adorables llegue a reproducirse de tal manera que puedan volver a sobrevivír en plena libertad en su habitat natural.


viernes, 2 de agosto de 2013

XiAn

Despues de Pekín cojimos un vuelo directo a Xi'an. Pero esta vez sin dejarnos timar por los taxistas para ir al aeropuerto. Una vez llegados a Xi'an cojimos otro taxi directamente al hotel Zuoyouke. Esta situado en la zona Hi-Tech District, un poco a las afueras del centro. Al lado del hotel está la parada del autobús, pero para ir al centro aconsejamos pillar un moti (las tipicas motos taxistas que se ven por china - una especie de riksha). El hotel Zuoyouke lo recomendamos a todos, es muy limpio, las habitaciones son una pasada - todas al estilo chino - y el personal muy amable. Pasamos dos noches allí y la verdad es que nos quedamos con ganas de más (No especialmente por Xi'an sino por el hotel).
El primer día fuimos a ver la Pagoda . Es bastante espectacular y por las noches hacen un espectaculo con las fuentes llenas de luces. Pero una vez más parecíamos quitarle el protagonísmo a la verdadera atracción: todo el mundo quería hacerse fotos con nosotros y los nenes - parecíamos verdaderos monos en el zoo.
El segundo día teníamos planeado ir una vez más a nuestra bola (sin guías) a ver los famosos Guerreros de Terracota que está a más de 100km de distancia de la ciudad Xi'an. Pillamos el autobús del hotel hasta la estación de trenes, dónde podíamos coger el siguiente bús. Nos informaron el trayecto hasta la estación era de media hora, pero con el tráfico tardamos más de una hora. En la plaza de la estación nos encontramos varios taxistas privados, que nos ofrecían llevarnos a los Guerreros por unos 590 Yuan por persona. Al final acordamos con un taxista que nos llevara por 300 Yuan para los cuatro. El precio acordado no llega ni a los 50 Euros e incluía ida y vuelta, viaje al Museo Banpo y una visita por los talleres artesanos donde imitan las figuras de barro de los Guerreros... vamos que un conductor para todo el día. Nos pareció un negocio bastante redondo.
Nuestra ultima parada en Xi'an era la estación de trenes, donde cogímos un tren directo hacia Chengdu. Los billetes ya los habíamos reservado desde Suiza...menos mal!!! En las taquillas de venta de billetes había una cola impresionante. Ese día en Xi'an hacía una calor que ni en una sauna hemos llegado a vivir, teníamos la sensación que nos faltaba el aire y tanto para Chinos como para nosotros, cualquier sombra era de agradecer (puentes, arboles, tejados y paraguas alivian un pelín y se agradece). En la entrada a la estación hay que pasar un control y se arma un pelotón de gente impresionante... llegamos a sentirnos por un momento bastante agobiados pero al subir al tren agradecímos nuestra decisión que tomamos en Suiza al coger el camarote de "camas blandas". Los trenes de largas distancias tienen cuatro categorías: silla dura, silla blanda, cama dura (son unos camarotes de 6 personas con unos colchones duros) y cama blanda (camarotes de cuatro personas con colchon blando). Se paga un poco más pero la verdad es que merece la pena! Nosotros teníamos tres literas reservadas (Pablo al ser bebé pudo compartir litera con nosotros) y en nuestro camarote teníamos una chica china acompañandonos.
En el tren fuimos una vez más testigos de la amabilidad de los chinos: todos nos daban galletas, fruta, caramelos ect. Así que entre picoteo y cuentos de buenas noches pasamos un viaje muy agradable atravesando una parte de china.
Bueno amigos, próxima parada: Chengdu!

sábado, 27 de julio de 2013

La Gran Muralla

El último día en Pekín lo reservamos para la visita a la Gran Muralla China.
La Muralla se empezó a construir hace más de 2000 años, en la dinastía Qin. Ya antes existian ciertos tramos de la Muralla que estaban isolados, estos fueron construidos por reyes regionales para proteger sus reinados de invasores. En la dinastía Ming se renovó finalmente la Gran Muralla. Hoy en día ya solo existe para ser contemplada por las masas de turistas y seguramente gracias a estos aun existe esta gran maravilla.
La Muralla tiene varios accesos que se pueden visitar, nosotros decidimos acceder por Badaling.
Se dice que Badaling tiene el acceso más facil y por eso nos decidimos visitarla por esta parte. El único inconveniente que tiene Badaling es que es el punto donde se reunen la mayoría de turistas para visitar la Gran Muralla.
Nosotros una vez más decidimos ir por nuestra cuenta y no con un tour guiado, por el que pedían 400 yuan por persona (incluido estaba el trayecto, la entrada y una comida). Así que despues de un buen desayuno por la mañana, pillamos el metro hasta Jishuitan y de ahí cogimos el autbús local nr. 911, que por 12 yuan nos llevaba hasta Badaling. Al llegar allí nos aseguraron que tardaríamos 3 horas hasta llegar al punto más alto y otras 3 horas para volver a bajar. La calor nos hacía derretirnos ya a la sombra y pensando en los niños, decidimos coger unos cochecitos que te llevan un buen trayecto. Por esto pedían 60 yuan lo que nos parecía algo caro, pero mereció la pena. Al final del día habíamos gastado 420 yuan en total para los cuatro incluyendo trayecto, entrada a La Gran Muralla, el trenecillo que te sube y la comida. Con un tour guiado ya hubieramos pagado 1200 yuan y sin trenecillo ni la libertad de ir a tu ritmo.
Las vistas desde la Gran Muralla son impresionantes, es una imagen que habiamos visto muchas veces en alguna revista o hasta incluso en algun reportaje pero estar allí y verlo con tus proprios ojos no tiene precio. Por algo se suele decir que quien viene a China y no visita la Gran Muralla no ha estado en China!

lunes, 22 de julio de 2013

Pekin

Despues de un vuelo largísimo e infinito llegamos porfín a Pekín. Nuestra primera impresión? Esto esta nublado o esque es un efecto especial de hollywood-chino que le dan al aire? Lo de hollywood lo descartamos enseguida....Es contaminación al no va más....Jamás nos lo hubieramos imaginado tan intensivo.
Al salir del aeropuerto buscamos los taxistas oficiales, ya que habíamos leido que hay ciertos taxistas que trabajan por su propria cuenta que intentan timarte. Por eso nos dirigimos enseguida al sitio donde se suele hacer cola para pillar un taxi. Hasta ahí todo bien, ya sabíamos que el aeropuerto esta a una hora en coche del centro, por ese motivo pensamos que el precio acordado con el taxista era correcto. Al poco tiempo aprendimos nuestra primera lección - compara primero precios e intenta bajar lo que te ofrecen!! Aún sabiendo que podía pasarnos, nos pasó: el majete nos cobro como 10 veces más de lo que suele valer el trayecto. Intentamos tomarnoslo como lección y esperamos que le sirva para comerse unos buenos patos pekineses en el famoso restaurante Biaijfang.
En fín, el famoso taxista nos llevó a nuestro Hotel - el Novotel Xin Qiao esta situado en el Chongwenmen-District. Esta muy bien centrado lo que nos permite llegar a cualquier punto de la ciudad cojiendo un metro.
El primer dia que llegamos, nos decidimos por dar un pequeño paseo para conocer un poco mejor Pekín y nuestra zona. Al principio estabamos un poco decepcionados, aire malísimo, bloques altos, nada excepcional- una ciudad como muchas otras. Pero cuando empezamos a dejar las carreteras principales de un lado y nos metimos mas hacia el corazon de Pekín encontramos lo que realmente esperabamos ver. i debía ser China tal y como nos la imaginabamos. 





El segundo día fuimos a ver la famosa ciudad prohibida. Construida en 1406 - 1420, fué el palacio imperial chino desde la dinastia Ming hasta la dinastia Quing.. Nadie podía entrar sin el permiso del emperador, de ahí el nombre ciudad prohibida.
Despues de un buen paseo por la ciudad prohibida nos decidimos dar un paseo por el parque Beihai que partenecía antiguamente a la ciudad prohibida. Aqui nos encontramos a las familias paseando y tomando un joghurt de refresco, gente anciana bailando, cantando, o jugando a la sombra de un arbol. Aunque la atracción más grande del parque parecian ser nuestros proprios hijos a los que la mayoría se paraban a echarles una foto.
Para acabar el dia nos paseamos por la plaza más grande del mundo. Mide unos 440'000 metros cuadrados y las dimensiones son impresionantes. Es la famosa plaza Tiananmen.





Los siguientes días nos dedicamos a visitar lugares conocidos como el templo Lama, la torre de las campanas las que ya solo suenan en fín de año, la torre de los tambores donde hacen una pequeña demostración varias veces al día. También nos adentramos en los antiguos cascos del centro conocidos como hutongs y visitamos la ciudad olimpica.




sábado, 13 de julio de 2013

Despedida

Bueno, estamos con las últimas preparaciones para nuestro gran viaje.
Ya nos quedan poquitos días antes de irnos, por eso nos toca despedirnos ya de la family.
El domingo pasado nos despedimos de la familia de Ester con una buena paellita en Berna ya que ellos marchaban esta semana a Valencia.
Ayer nos despedimos tambien de la familia de Cris. Aprovechando el buen tiempo hicimos una barbacoa con selfmade salchichas (hechas por Juan Carlos y Cristobal) en el jardín de tío Paco. A ellos ya les espera tambien el solecito de Valencia.
Nosotros aprovecharemos los siguientes días para terminar de comprar lo que nos hace falta y empezar a empaquetar todo....
Ester ya empieza a estar nerviosita perdida...siempre suelen atacarle los nervios antes de irnos de viaje...pero esta vez ha empezado pronto...ya veremos como superamos la recta final antes del viaje.

Bueno familia y amigos empieza la cuenta atrás...para los que marcháis os deseamos buen viaje, para los que ya habeis marchado felices vacaciones y para los que quedais aqui.........suerte, suerte!
 Ester ya va sintonizando con un vinito casero de tio Jesus...
Un refrescon siempre viene bien...verdad Pablo?
Paellita Valenciana de Gregorio

sábado, 6 de julio de 2013

Porqué China?

La gente nos pregunta que porqué hemos elegido China como destino para este año y aqui os queremos dar la respuesta a esa pregunta. Ante todo nos gusta viajar...No nos importa a dónde...Simplemente queremos viajar. El mundo esta lleno de lugares preciosos que merecen la pena ser descubiertos. En el 2011 pusimos el listón bastante alto cuando fuimos a las zonas árcticas y travesamos en un velero el mar de Barents. En el 2012 lo tomamos todo más tranquilito, disfrutando del nacimiento de nuestro hijo, cambiando de casa etc. Y este año, como es evidente, pues toca otra vez aventura.

El reto más grande en China será sin duda la comunicación. Como ya os comentamos, no todo el mundo habla inglés allí. Y quien lo habla, tiene un acentillo digamos particular - no que el nuestro sea mejor -. Tuvimos ya dos o tres ocasiones de poder llamar por teléfono a China, y os aseguramos que tiene tela...

Uno de los motivos por ir a China es la variedad infinita culinaria. Somos grandes aficionados a la cocina china, o mejor dicho a la asiática en general. Y no solo nos gusta comerla, sino tambien elaborarla. La elaboración de una comida china varia completamente de la nuestra.
El argumento más importante es la variedad de monumentos culturales y paisajes que ofrece ese país. Por ejemplo: los guerreros de Terracota, las terrazas de arroz de Guilín, el gran buda de Leshan, la Montaña de Emei Shan etc.

Seguramente mucha gente se siente identificada con nuestro razonamiento de viajar por el mundo. Hay gente a quién le gusta todo más tranquilito en las vacaciones para desconectar y otros que prefieren un poco más de aventura para poder eliminar tensiones. Cada uno tiene que encontrar su propio equlibrio ...nosotros, gracias a dios, lo encontramos y hasta incluso ya tenemos ideas de nuestro siguiente viaje el año que viene...pero como la vida cambia día a día, preferímos no adelantar acontecimientos. Además, ahora mismo nuestros pensamientos y toda nuestra energia estan en China...
    
Dónde pasais vosotros este año el verano?